Según el Dr. Jean-François Ghiglione el OBP(Plástico Oxo-Biodegradable) flota y estará expuesto a la luz UV casi todo el tiempo por lo que acelerará su fase abiótica  de degradación. Este no es siempre el caso cuando se encuentra en tierra donde a menudo los fragmentos plásticos están cubiertos con tierra, hojas, etc., por lo que se encuentran menos expuestos a la luz UV. Señala también que “hay una micro-bacteria particular que vive en la micro capa de la superficie marina(el milímetro superior de la superficie oceánica) donde la bacteria es diferente a la que existe por debajo de esa capa. la bacteria de la micro capa esta especialmente adaptada al medio hidrófobo ( es decir, donde los materiales del petroleo flotan) y dicha bacteria es conocida por su alta capacidad para degradar el hidrocarbono. por tanto, esta bacteria es un degradante potencial del OBP(Plástico Oxo-Biodegradable), y un medio como este no se da en tierra firme. Esta bacteria puede ser menos abundante y menos diversa en el mar que en tierra, pero probablemente mas eficaz a la hora de degradar el OBP.”

“Alguna bacteria marina como Alcanivorax borcomensis y R. rhodochorous destacan por su habilidad para biodegradar hidrocarburos y son omnipresentes en los océanos. En zonas del océano poco contaminadas, se encuentran concentraciones reducidas , pero se ha observado que abundan en áreas contaminadas por los derrames de petroleo. Así que, cuando se les presenta una fuente de carbono que estos microorganismos reconozcan como alimento, parece que responden aumentando su población. La baja densidad de estos microorganismos encontrada en áreas no contaminadas del océano, no es por tanto una razón para esperar una lenta degradación del OBP(Plástico Oxo-Biodegradable).”

Existen pruebas, de los ensayos realizados a tiempo real en Bandol, en la costa de Francia, que el OBP se degradara para transformarse en un material de bajo peso molecular, en un medio acuático y bajo condiciones naturales a la vez que, en 2016, se estudiaron muestras de este proceso en la universidad de Londres Queen Mary, donde el plástico transformado por degradación abiótica, se presento como única fuente de carbono disponible para la bacteria. Se probo que las muestras se biodegradaban a través de la bacteria que se encuentra en los océanos comúnmente y, por separado, bacteria que se encuentra comúnmente en tierra. Se probo también que el plástico degradado no era tóxico para dichas bacterias.

El producto final de la degradación abiótica del OBP(Plástico Oxo-Biodegradable) no son fragmentos de plástico. Como ya se ha mencionado anteriormente, la estructura molecular se habrá desmantelado y el plástico se convierte  en materiales oxidados de bajo peso molecular que ya no son plástico. Estos son solubles, biodegradables y su degradación abiótica no necesita de los micro organismos para actuar. Por lo contrario, se ha observado que el plástico tradicional se fragmenta, pero permanece en el medio ambiente durante largo tiempo como microplástico de alto peso molecular.

Se han realizado varias investigaciones, entre los que se incluyen los de Pascall et al., Matoo et al. Y Teuten et al., donde se demuestra que los polímeros tales como el polietileno y el propileno, absorberán rápidamente la toxina PCB y otras. Esto se debe a que los polímeros son esencialmente apolares e hidrofobicos en la naturaleza así que con una temperatura Tg(Temperatura de transición vítrea) su naturaleza les permite una mayor movilidad de segmentos y magnitud de los poros, volumen libre, así como la difusión y partición de los coeficientes. Esto implica que las toxinas orgánicas tales como la PBC podrán en teoría absorber los polímeros (mediante las fuerzas atrayentes Van der Waals) que están en ambientes acuosos.

El aumento de tamaño de los poros y volumen free implica que, si la toxina es absorbida por el plástico tradicional, no la absorberá inmediatamente. Durante largos periodos de tiempo, el plástico se ira rompiendo como consecuencia de la fricción, cortes y desgastes con lo que aumentara la posibilidad de que los fragmentos de plástico absorban las toxinas. Takada et al demostraron en un ensayo de campo realizado en la bahía de Tokio, que los fragmentos de plástico tradicional recogidos en la bahía habían absorbido hasta 892 ng/g, lo que sugiere que el plástico se había mantenido en el área al menos durante veintisiete años (bajo el supuesto de una absorción lineal).

Bajo la acción del oxigeno, la luz UV junto con el calor del ambiente, el polietileno y polipropileno que contengan aditivos oxo-biodegradables añadidos, cambiaran su estructura molecular y se descompondrán. Los hidroperóxidos intermediarios se forman rápidamente en la fase inicial de degradación, produciéndose un cambio inmediato en la estructura química y un aumento en la polarización. La formación de estas especies oxigenadas hace que el polímero sea menos susceptible a la absorción de PCB y toxinas hidrofóbicas relacionadas.

Una difusión inferior y partición de los coeficientes lleva a un aumento de las fuerzas de cohesión con lo que se reducen la movilidad de los segmentos y la magnitud del poro. Los grupos altamente polares que se forman no interactuaran con las toxinas apolares, ni a través de la reacción química ni mediante interacción intermolecular.

La segunda fase de degradación es la reducción del peso molecular de los hidroperóxidos intermediarios (con la forma vecina procediendo mas rápidamente) para intermediar y producir aldehídos, cetonas, esteres y radicales de hidroxilo e hidrocarburo de cadena corta. Estos pasaran a ácidos carboxilico que inmediatamente sera bio asimilado por los micro organismos.

En resumen, el progreso constante de la descomposición química de los polímeros oxo-biodegradables resulta en tipos con un carácter hidrofilico mayor, los cuales, se disolverán y emulsionaran en el medio oceánico. Por ello, las toxinas hidrofobicas como PCB no podrán acumularse en los materiales plásticos OBP(Plástico Oxo-Biodegradable).

NORMAS

Las normas principales relativas al OBP son ASTM D6954 (EE.UU.); BS8472 (GB); AFNOR AC T51-808 (FRANCIA); y SPCR 141 (SUECIA). Las variantes de estas normas se han ido adoptando en otros países. No hay una norma general europea para el OBP(Plástico Oxo-Biodegradable) porque el comité técnico del CEN (Comité Europeo de Estandarización)  se encuentra dominado por representantes de la industria del bioplástico quienes no desean que aumente la competencia con el OBP. Así, la industria del OBP ha trabajado con sus propios medios en las otras organizaciones del mundo para ayudarles a desarrollar nuevos y mejores estándares.

ASTM D6954 contiene no menos de seis criterios para definir si pasa/no pasa. 1. Para la fase abiótica del ensayo (6.3-5% e-o-b y 5,OOODA) 2. La prueba sobre el contenido de metal y otros elementos (6.9.6) 3. Contenido de gel (6.6.1), 4. Eco-toxicidad (6.9.6 -6.9.10), 5. Valor PH (6.9.6) y 6. Para la fase de biodegradación (pues a no ser que al menos el 60% del carbón orgánico se transforme en dióxido de carbono, no se considerara completa la prueba) Le corresponde a los gobernantes y clientes decidir el plazo que consideran aceptable.

NO-TOXICIDAD

La industria del OBP(Plástico Oxo-Biodegradable) se preocupa igual que todos de que sus productos no introduzcan elementos tóxicos en el medio ambiente. Por este motivo , las normas para el OBP requieren ensayos para confirmar que los residuos  son inocuos. Básicamente, el OBP esta compuesto por materiales iguales a los del plástico tradicional en 1% de concentrado de color ( la mayoría es polímero ordinario), y tienen que superar las mismas pruebas EN 13432 como HDP para garantizar que no existe ninguna toxicidad y que la cantidad de metal no es superior a los limites prescritos.

Otros ingredientes que quieran incluir los fabricantes en los productos plásticos o que sean generados a través del proceso de la fabricación de productos de plástico, no es responsabilidad de la industria del OBP(Plástico Oxo-Biodegradable), y debería estar regulado por el gobierno de manera especifica.